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Las foces de Lumbier, Arbayún, Burgui y Mintxate:
aunque todas no pueden ser visitadas en el mismo día,
es aconsejable llegar a Liédena para adentrarse por
una pista en la foz de Lumbier y cruzarla para continuar
a la de Arbayún (las dos más espectaculares).
Se puede seguir hacia Roncal
para ver las de Burgui y Mintxate. Antes de realizar esta
excursión conviene recabar información concreta
(en la Oficina de Turismo, por ejemplo) sobre accesos, limitaciones
existentes, normas de respeto a la naturaleza, etc.
Foces de Lumbier y Arbayún.
Cerca de Sangúesa, las foces de Lumbier y Arbayún
constituyen parajes naturalísticos de singular belleza.
A la primera, en término del mismo nombre, horadada
durante millones de años por las aguas del río
Irati, puede acceder por el trayecto de la vía del
antiguo tren, el Irati, convertida hoy en carretera. Frente
a la salida de la foz, al borde de la carretera N - 240,
pueden visitarse los restos de una villa romana. La foz
de Arbayún, contemplable desde el mirador situado
en la carretera entre Lumbier y Navascués y accesible
desde la parte baja de las curvas de Iso o desde la localidad
de Usún, presenta seis kilómetros de cortados
rocosos en cuyo fondo discurre el río Salazar y que
sirven de cobijo a una nutrida colonia de buitres.
La Foz de Burgui
Burgui nos recibe con su puente romano, aún firme
y en uso, con sus arcos originales sobre las frías
aguas del Esca. El pueblo es pequeño, pero muy cuidado.
La iglesia de San Pedro guarda el viejo órgano de
Leyre.
Un poco más arriba se encuentra Vidángoz,
también con una iglesia dedicada a San Pedro. Es
un núcleo muy pequeño. Lo mismo sucede con
Garde, a la derecha, en dirección al valle de Ansó
(Huesca). En la iglesia de Santiago se venera la talla de
la Virgen de Zuberoa (siglo XIV), en madera policromada.
En esta aldea nació Ignacio Zoco, defensa central
de mejor Real Madrid de toda la historia.
Junto con estas y numerosas cumbres mas, domina la zona kárstica
de Larra, una gran región caliza roturada y horadada
por las intensas lluvias y nieves que han convertido su
subsuelo en numerosas galerías y simas .Simas como
la bien conocida Piedra de San Martín o la BU- 56
son de gran interés para los espeleólogos
para llevar a cabo expediciones a los abismos más
profundo de la Tierra.
Roncal tiene además de Larra en Belagua otros valles
secundarios para visitar y realizar travesías por
los valles de Belabarce junto la masa calcárea de
Ezcaurre, el idílico Mintxate con su pequeña
foz, el frondoso Binies, el Gardelar por donde se llega
a Ansó o el angosto barranco de Urralegi..
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